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¿A QUIEN SE LLAMA SHEIJ?
del Libro Adornos del Corazon
Sheikh Muzzafer Ozak (ra)

Para ser llamado Sheij uno ha de haber obtenido perfección en lo
siguiente: Edad, Conocimiento, Sabiduría, Condición Espiritual y Capacidad de Guiar. La edad es irrelevante no obstante, si la persona en cuestión está completamente desarrollada en los otros aspectos mencionados. Es esta perfección, que se origina en la luminosidad del Reino Divino, la que buscamos después de haber llegado a este mundo.

Hay varios puntos a considerar en relación con el nombre Sheij. Al
deletrearla en Arabe la palabra Sheij comienza con la letra shin. Esto indica la transformación de su estado desde la obscuridad de lo físico y lo emocional (bashariya / shuriya) hasta la espiritualidad luminosa (malakutiya / nuraniya). Esto significa que él posee perfecto dominio de su naturaleza física y elemental, y también de esa joya de la espiritualidad.

La segunda letra Árabe en la palabra Sheij es yay, como la vigésima
octava letra del alfabeto Árabe, indica los veintiocho grados espirituales (maratib manawiya) ya que llegamos al número veintiocho si multiplicamos los “Siete Nombres” por cuatro. Aquellos que logran los veintiocho grados han alcanzado el rango de quien recorre el camino (sayr as-suluk) y por lo tanto son dignos de la designación de “Sheij”.

La tercera letra Árabe en la palabra Sheij es kha. Ella indica que él ha obtenido maestría en la transformación del carácter (tabdil al-akhla) y logrado refinamiento moral. Él ha transformado su limitado ser de maldad y lujuria en la luz del Amor Divino. En otras palabras, él ha logrado el linaje de los Santos. Es permisible dar el nombre de Sheij a uno que está autorizado a guiar la gente a la Verdad, quien haya completado los grados de la verdadera adoración, obediencia, temor y amor de Allah el Creador, y quien sinceramente instruya a la genì¥Áde la enseñanza religiosa.

La letra kha indica que su calidad de criatura (khilqiya) se ha extinguido dentro de la Verdad Divina y que su carácter moral está permanentemente establecido en la Verdad Divina. Él ha de ser el servidor de los Nombres Divinos Hadi Rashid (Guía y Director) y debe estar internamente y externamente versado con las manifestaciones del Nombre Khabir (Todo-Consciente).

De esta manera el título Sheij simboliza a un individuo que une en su ser todos los signos indicativos de un verdadero guía, habiendo alcanzado perfección en su estado y grados de espiritualidad. Cuando el nombre Sheij es aplicado a personas que no han obtenido estos grados, es debido a que ellos son Sheijs en apariencia externa únicamente.

DIFERENTES TIPOS DE SHEIJS


El Sheij de Toda-Plática jamás ha recibido ningún entrenamiento específico o educación, ni tampoco ha emprendido ningún curso de estudios serio. Él está contento con información de segunda mano y su único talento es el habla mañosa. Él puede hacer pasar como propios algunos pocos dichos elegidos de los Santos, que ha aprendido de memoria, pero que no pone en práctica. Algunas personas son llevadas al error por esta charla estúpida, y tales ingenuos seguidores quedan tan engañados como él mismo lo está y permanecerán alejados de la Verdad. En lugar de analizar el Sufismo, gente como esta, será en realidad menos dañosa cometiendo ofensas tales como beber alcohol. Sin importar cuán desagradables para el Señor sean pecados como beber vino o fornicar, no hacen un infiel del pecador, en tanto él no crea que estas actividades están permitidas. Por otro lado, la pérdida de la fe sí ocurre cuando las personas son conducidas al desvío por enseñanzas falsas y erróneas.

El Sheij Charlatán se envuelve en una apariencia de santidad con una exhibición ostentosa de religiosidad, mientras utiliza esta cubierta para amasar ganancias mundanas. Tales comediantes no tienen interés espiritual en el Más Allá. El Paraíso para ellos es la oportunidad para comer, beber y servir los apetitos de ciertas partes del cuerpo. El mantenerse a distancia de estos personajes es estar cerca de la Verdad. No obstante, deben ser considerados menos perniciosos que los del grupo previo, ya que el daño que estos causan está confinado al plano material.

Los Sheijs Tekke son aquellos que concentran casi todas sus energías en los asuntos oficiales asociados con su Tekke (cofradía), asegurando su mantenimiento por la vigilancia de las entradas y los gastos. Mientras que estos Sheijs están por lo general preocupados con tales temas, debe decirse que es dable encontrar entre ellos muchos individuos sabios y santos. No olvidemos que las acciones son valoradas en función de las intenciones.

Los Sheijs del Atavío Extravagante están principalmente interesados en los trajes y las apariencias externas. Ellos suponen que la función de Sheij se cumple por usar las prendas de vestir y los artículos simbólicos de la Santidad, como el turbante, la túnica y el báculo. Como ellos no se han ganado el derecho a este atuendo, jamás han de comprender su significado interno.
Están incluidos en esta categoría los Sheijs Manto y Gorro; los que permanecen ignorantes de todo, excepto los factores externos del sendero. Tomando al recuerdo Divino (Dhikr) como un juego o una danza ejecutada con disfraz, ellos saltan agitados alrededor emitiendo directivas sin comprenderlas.

Los Sheijs Ensalmadores dispensan liberalmente fórmulas del recuerdo y letanías para ser repetidas por sus discípulos, carentes de las instrucciones apropiadas y sin consideración al estado y capacidad del individuo correspondiente. Ellos no se toman interés real en sus discípulos o aquellos confiados a su supervisión. Imaginan que es el deber de un Sheij el proporcionar a sus discípulos Nombres Divinos por miles para recitar, pero su incompetencia meramente induce al aburrimiento en sus seguidores, si es que no los pone en el hospital para casos mentales.

Los Sheijs Decididos a Triunfar son criaturas bajas y vulgares que se disfrazan en ropajes de santidad, y entonces utilizan su cargo para dar cauce a sus más bajos instintos y lujuriosos deseos. En el nombre de la religión y del camino espiritual, ellos juegan con el honor y la virtud de ingenuas mujeres que buscan su ayuda para concebir niños. ¡ Quiera Allah preservarnos de tales maldades! Estos siervos de Satán habrán seguramente de probar los más horribles tormentos en el Más Allá. No obstante, si ellos se arrepintiesen, Allah el Exaltado es Eternamente-Aceptador del arrepentimiento.

Los Sheijs de Púlpito son así llamados por el deber especial que ellos llevan a cabo el Viernes, el día de la plegaria congregacional, cuando pronuncian un sermón en una de las grandes Mezquitas para congregaciones.
Los Sheijs Tribales son los jefes de las tribus nómades Árabes.
Los atributos de los Sheijs Verdaderos ya han sido descriptos en suficiente detalle. Permítaseme solo añadir que estos seres de exaltada calidad son los verdaderos guías, y que aquellos buscadores que les den su mano, no sufrirán privaciones en este mundo ni en el del Más Allá. Ellos son el portal hacia la Verdad. Aquellos que entren a través de este portal lograrán visión directa de la Verdad. Ellos se reunirán con el Profeta final, estarán juntos con los Santos y los Amantes, gozarán de la compañía de los sabios y se convertirán en reyes en ambos mundos.