Desde los diez años ella iba a la iglesia sola
o pedía para que la llevasen . Hasta que surgió
el momento en que nos tornamos musulmanos, algunos
dicen convertidos, porque no nacimos ni en un país,
ni en una familia musulmanos; mas como Resulallha
(s.a.w.s.) nos dice :
" Todos nacen musulmanos, mas son sus padres
que los tornan judíos, cristianos o musulmanos."
Hoy
siento dentro de mi esa verdad.
A
partir del momento en que comunicamos a nuestros familiares
hubo un cierto resentimiento principalmente por parte
de nuestros padres, por el hecho de que todo lo que
sabían a respecto de la religión musulmana
provenía de los medios, y como todos nosotros
sabemos muchas veces las informaciones son distorsiones
de la realidad y como muchos, tenían una visión
negativa con respecto a la religión. Mas a
medida en que comenzamos a poner en práctica
nuestro día a día, y eso para nosotros
ya implica una gran diferencia, aplicar en nuestro
día a día todo lo que aprendemos. El
Islam es eso: tornar viva la enseñanza es practicarla.
El
Sagrado Alcorán nos orienta en todos los aspectos
de nuestra vida personal, espiritual, moral y ética.
Todos los actos violentos praticados en nombre de
la religión, aún siendo repudiados por
los verdaderos musulmanos en el mundo todo, solo hace
aumentar la preocupación y el descontento de
nuestros familiares y con toda la razón pues
los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos,
mas siguiendo las orientaciones de mi Jeque que siempre
me dice: nunca discuta, ni use palabras que puedan
ser ofensivas o agresivas con las personas, aún
cuando ellas critiquen violentamente teniendo apenas
como base las informaciones que les llegan desde fuentes
dudosas o no.
Profeta
(s.a.w.s.) siempre fue gentil, justo , amoroso y esta
es nuestra referencia.
Otra
crítica que siempre surge, cuando se habla
sobre el Islam, es con respecto a las mujeres. Mi
esposa siempre trabajó fuera y debido a su
profesión siempre hizo cursos de actualización,
esto es,tuvo su individualidad respetada. No tenemos
hijos, por ahora, pero si un día los tuviéramos,
a mi esposa le gustaría disminuír su
horario de trabajo para educarlos. Los quehaceres
domésticos quedan por su cuenta por opción
de ella. No existen imposiciones de actitudes, obligaciones
ni de ideas en nuestro relacionamento. El diálogo
entre nosotros siempre estuvo presente. Mas a pesar
de esa armonía en nuestro relacionamento ella
me relató que después que nos convertimos
al Islam e intentamos seguir las enseñanzas
otro sentimiento que era desconocido en nuestro relacionamento
surgió: una protección que nos acompaña
en todos los momentos. Ella me dio un ejemplo: cuando
ella me prepara una comida, lo hace con todo cuidado
y pensando en servir a Allah y así ella tiene
placer en cocinar y siempre encuentra tiempo para
todos los quehaceres domésticos .
Cuando
tengo tiempo también divido con ella los trabajos
de la casa. Mi esposa siempre me apoyó en mis
ideas y veo hoy cuanto esto es importante. Nos convertimos
prácticamente juntos en la Orden Sufi Halveti
Jerrahi y realmente caminar en la dirección
correcta y tener el mismo objetivo nos facilita nuestra
convivencia personal en el día a día.
Agradecemos a Allah porque Él nos ha mostrado
este camino. La primeira vez en que fui convidado
y entré en la Tarikat para participar de la
ceremonia del zikr, sentí una paz y una fuerza,
algo realmente difícil de describir, mas como
mi Jeque siempre dice, cuando Allah por su misericordia
muestra un flash de esa luz, el corazón pulsa
y aunque nosotros no sepamos lo que acontece, él
nos muestra la posibilidad de retorno a Él.
Desde ese primer contacto tuve la certeza de estar
en la dirección correcta.
Los
viernes, los musulmanos van a las mezquitas, oran
juntos, oyen el sermón del Imán y almuerzan
juntos. La fuerza de la unión entre las personas
y el respeto es muy grande. La primera vez que yo
fui a la mezquita y oí al ezan junto con todos
los otros hermanos fue una gran emoción. Volverse
para Allah en congregación es una experiencia
inolvidable. Mas a pesar de todo eso. El Sagrado Alcorán
que nos orienta, nos alerta diciendo:
"
La verdadera piedad no consiste en girar su cara del
este para el oeste, piedoso en verdad, es quien cree
en Allah, en el último día, en los ángeles,
en la revelación y en los profetas; y distribuír
sus bienes en caridad, a pesar de su apego a ellos,
entre sus parientes, entre los huérfanos, los
necesitados, los viajantes, los mendigos y en rescate
de cautivos. Y constante en las oraciones y paga los
Zakats; y ( piedoso en verdad son ) los que cuando
prometen, cumplen sus promesas y son pacientes en
la miseria, y en la adversidad y en momentos de peligro:
esos son los que han sido fieles a su palabra, y esos
son los que han sido concientes de Allah. ( Alcorão
Sura 2, 177)."
El camino es largo, pero con la misericordia de Allah
y con el apoyo y la orientación de la Orden
que frecuento , el camino de retorno se tornó
un viaje de muchos descubrimientos de aquello que
consigo ver en mí y aquello que realmente soy,
y la posibilidad de lo que pueda llegar a ser sabiendo,
con todo, que a pesarde estar trillando esta senda,
intentando conseguir el pase que nos habilite a aproximarnos
de Èl.
Uno
de los grandes amigos de Allah nos dice con respectoa
esto:
"
Nadie debe desesperarse en cualquier circunstancia.
Aquí el trabajo es sin motivo y no requiere
pago. Muchos instantáneamente se elevan del
nivel del culto de imágenes a una fase más
alta que los ángeles y el cielo.El Señor
hace lo que El quiere. El "cómo"
y el "por qué"no tiene lugar aquí.
Pueda Allah hacer de tí alguien que lo vea,
sacarte de tí mismo! Aspira a lo alto, a pesar
de estar actualmente en lo bajo" (Jeque Sharf-u-d^in)
En las palabras de nuestro amado Profeta (s.a.w.s)"
conozca a tí mismo y conocerás a tu
Señor"..
Veo
hoy mi verdadero Jihad, mi batalla interna, contra
>mis distracciones de este mundo . Estar presente,
atento y poniendo en práctica las orientaciones
recibidas junto a las personas, sin juicios , sin
discriminaciones y no intentar imponer mi cierto o
errado y si al hablar tener cuidado con la respuesta,
al escuchar percibir si realmente estoy atento al
diálogo.
Actualmente,
en este mundo en que los valores están apenas
en aquello que podemos obtener, comprar, lucrar y
poseer, siempre procurando nuestro máximo confort
material, y nunca llegando a ningún lugar ,
mirar para dentro de sí y ver realmente como
se es, es algo terrible. Veo hoy cuánto la
religión me trajo beneficios. Nuestra angustia,
mía y de mi esposa venía creciendo,
a pesar de nuestro aparente suceso profesional, hacíamos
como todos para intentar resolver esa inquietud interior,
comprábamos objetos materiales, viajábamos,
etc...
Ahora
consigo percibir lo que realmente tiene valor y por
la misericordia de Allah él me mostró
la dirección. No me importa adonde yo voy a
conseguir llegar, porque para mí ya es una
gran alegría formar parte de esta corriente.
Las
cinco oraciones diarias realizadas en los horarios
determinados, que al principio exigían un desligamiento
temporario de mis funciones diarias, me mostró
lo absorvido que estoy por ese mundo. Mas con paciencia
y determinación, a pesar de no vivir en un
país islámico, hoy consigo cumplirlas.
Allah
me colocó en este mundo, me dió todas
las condiciones para poder conocerme y así
conocerlo mejor a través de todas las maravillas
que El creó.
>Poder
estar en este mundo y observar todo lo que El creó
ya es por sí sólo una enorme bendición.
Cuando tuve la oportunidad de estar en un país
donde la mayoría es musulmana sentí
una gran diferencia. Pude por un breve período
de tempo formar parte de una comunidad de musulmanos
y poder interactuar de acuerdo con aquello que recibí.
A pesar de ser un extranjero me sentí extremamente
integrado en la comunidad. Me dí cuenta de
las facilidades de estar en un país musulmano
para las prácticas de mis devociones. En cada
calle o avenida en que pasábamos encontrábamos
una mezquita, en el horario de las oraciones, escuchábamos
el Ezan, las personas se dirigían hasta las
mezquitas para hacer sus oraciones y después
volvieron a sus quehaceres.
Aqui
en el Brasil somos pocos, cerca de un millón
de musulmanos, tenemos pocas mezquitas y en lugares
apartados. Esto probablemente sucedió porque
las familias musulmanas descendientes de inmigrantes
siempre fueron muy cerradas y preocupadas en preservar
su cultura y sus hábitos . Mas hoy en día
hay una tendencia de expansión del Islam y
aún aquí en nuestro país en el
que la religión es tan poco conocida, sentimos
su crecimento.
Mas
mi Jeque me dice que este es el trabajo que tiene
que ser hecho aquí. En un país musulmano,
al principio, sería más fácil,
pero tenemos que disponer de aquello que Allah nos
dá.
En
realidad las personas, hoy en día en mi país
y creo que esta postura no es exclusivamente nuestra,
ellas ven la religión separada de su dia a
dia y para el musulmano es en el dia a dia que practicamos
la religión.
Para
aquellos que quieran conocer este camino recto, que
por una razón u otra se interesaron en relación
al Islam; procure conocer alguien que realmente pueda
esclarecer, orientar y aclarar sus duudas, una persona
que realmente siga el camino.
Cuando
yo comencé, encontré ciertas resistencias
de mi familia y de algunos amigos y como yo ya dije
antes, el desconocimiento total de la religión
es siempre el mayor obstáculo.
A
partir del instante en que me convertí en la
Tarikat, mi Jeque me pasó las informaciones
con respecto de mis devociones, mas siempre me dijo
para dar un paso después del otro y ser constante
en mis prácticas.
La
religión musulmana es muy vasta y profunda
y en el primer contacto que tuve con ella, hoy veo
lo importante que fue la persona que me orientó.
Lo que yo puedo decir es que procure hacer sus devociones
de acuerdo con su capacidad y aunque las personas
sean contra su opción y eso va a suceder, si
Ud. sintió dentro de sí que este es
su camino, por qué tenemos dentro de nosotros
esta voz que nos orienta correctamente pero casi nunca
la escuchamos, siga en frente porque solamente a Allah
cabe juzgar y solamente a El nosotros rendiremos cuenta.
Cuando
en mi dia a dia surgen las dificultades y los conflictos
referentes a mi conducta siguiendo como base mi religión,
relato a mi Jeque y bajo su orientación, de
a poco vengo venciendo esos obstáculos. Como
se dice en la Orden que frecuento, si andamos más
despacio o de prisa , si a veces paramos para descansar,
esto es de cada uno, sabemos la dirección correcta,
mas lo que no podemos hacer es dar la espalda para
ella.
Como
Allah nos dice en el Alcorán: que no nos será
impuesta carga mayor de lo que podamos soportar.
Nunca
enfrente a las personas , con las cuales convive,
porque ellas tengan opiniones diferentes de las suyas,
respételas.
La
palabra Islam significa someterse a la voluntad de
Allah; y es eso lo que debvemos tener siempre en mente
en nuestro dia a dia.
Cuando
surge una oportunidad, mas sim imponerme hablo sobre
algún asunto sobre el Islam o sobre el Sufismo
para mis amigos y parientes. Siempre existe un asunto
desconocido que merece ser explicado o una duda a
ser esclarecida. La religión encanta a las
personas y me doy cuenta de que algunas quedan hasta
interesadas y en esos momentos trato de profundizar
en las informaciones.
Esto
también me ayuda a interesarme más y
estudiar sobre el Islam, siento que existe una necesidad
de conocimiento y de práctica cada vez mayores.
A medida que respondo a las preguntas de las personas
, también encuentro las respuestas a mis preguntas.
Nuestro mundo, hoy vive días complicados, las
personas preocupadas cada vez más consigo mismas,
queriendo apenas resolver sus problemas. Percibo la
enorme importancia de la religión, que se hace
cada vez más necesaria en los dias de hoy,
un desafio de este nuestro tiempo.
Los
profetas vinieron y trajeron el mensaje de Allah,
el Profeta Mohammad (s.a.w.s.) nos trajo la última
revelación. Corresponde a cada uno de nosotros,
dentro de su propia religión, seguir aquello
que fue revelado, respetar las diferencias y la unidad
que transciende a todas las religiones.
Las
orientaciones fueron dadas y si realmente las siguiésemos
no estaríamos viviendo de esa manera.
Aquellos
que realmente están queriendo seguir este camino,
encuentran en él una orientación completa
para su vida.
Salams,
Nizam
Hajji
Nizan, nombre islámico de Aires Grigolli Junior,
44 anos, nacido en la ciudad de São Paulo,
Brasil.
Hijo de Aires Grigolli e Ermida Mulato Grigolli. Casado
a los 17 años. Propietario de librería.
Se convirtió en 1998, en São Paulo.
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BREVE RELATO SOBRE LA HISTORIA DE LA PRESENCIA ISLÁMICA
EN EL BRASIL
Hajji Mustafá (Arcôncio Farias Barros)
Este
relato se basa en una investigación realizada
por el Jeque Muhammad Ragip.
Aunque
la historia oficial registre que la llegada de los
portugueses al Brasil se produjo el 22 de abril de
1500, con la expedición de Pedro Álvares
Cabral, trabajos de revisión histórica
han apuntado varios indicios de presencias anteriores.
Como por ejemplo, se verifica que las negociaciones
para el establecimiento del Tratado de Tordesillas,
que dividió las nuevas tierras entre Portugal
y España, en 1494, no podrían avanzar
si no tuvieran informaciones sobre la distribución
de las tierras del nuevo continente en el hemisferio
sur. También hay indicios de la llegada al
Brasil, ya en 1498, de una carabela comandada por
el navegador Duarte Pacheco Pereira.
Pedro
Álvares Cabral fue acompañado en su
expedición del año 1.500 por los musulmanos
Chuhabidin Bin Májid y el navegador Mussa Bin
Sáte. Con el inicio de la colonización,
musulmanos, portugueses y españoles, aunque
en número reducido, también vinieron
al Brasil, manteniendo sus prácticas y tradiciones.
Su presencia ha sido denunciada ya al final del siglo
XVI, con la llegada de la Inquisición. Procesos
y relatos del Santo Oficio se refieren a la presencia
de estos musulmanos, describiendo sus prácticas
y costumbres. Como referencia se observan: Primeras
Visitaciones del Santo Oficio a las Partes del Brasil
- Denuncias de Pernambuco, 1593 - 1595, del Visitador
Heitor Furtado de Mendonça, Archivo Nacional
de la Torre del Tombo, Escribanía de la Inquisición,
Pergamino nº 130, con edición especial
del editor Paulo Prado, serie Eduardo Prado, São
Paulo, 1929.
La
Inquisición actuó forzando la conversión
de los musulmanos al cristianismo así como
también al cambio de sus nombres. Los tribunales
de la inquisición castigaban con la pena de
muerte a los practicantes de cultos considerados herejes
y a los que se negaban a aceptar el nuevo orden. Como
resultado pocos registros restaron de la presencia
de estos musulmanos en la fase inicial de la colonización.
El
mayor contingente de musulmanos que llegó al
Brasil fue el de los esclavos negros, a partir del
comienzo del tráfico de esclavos, a mediados
del siglo XVI.
La
expansión del Islam, a partir del siglo VII,
alcanzó al África, de tal forma que,
antes del año 1.500, el Islam ya se había
expandido por, como mínimo, dos tercios del
continente africano. Este proceso llevó a una
intensa utilización del árabe como idioma
comercial y cultural. Importantes civilizaciones musulmanas
se desarrollaron, abarcando las más diversas
etnias del continente.
A
través del tráfico de esclavos se estima
que de 3 a 4 millones de negros fueron traídos
del África al Brasil. El proceso de esclavización
alcanzó individuos educados, alfabetizados,
muchos con experiencia administrativa, comercial o
militar, otros de origen aristocrática. De
esta forma, los musulmanos entre ellos, trajeron consigo
las tradiciones, el conocimiento, el modo de vida
y las ansias de libertad inherentes a la religión.
Llegando
al Brasil, como esclavos, alejados de los centros
y escuelas islámicas, la falta de libertad
y las imposiciones de los señores de esclavos
fueron factores que llevaron la práctica religiosa
a una situación crítica. En un esfuerzo
para mantener las tradiciones, procuraron, aunque
de forma secreta, organizar procesos de educación.
Aún enfrentando las dificultades de comunicación
y los controles de los proprietarios de esclavos,
promovían la alfabetización y la recuperación
del texto del Sagrado Alcorán y de hadiths
(tradiciones del Profeta - saws), a partir del registro
de lo que se había memorizado.
La
resistencia a la esclavitud ya se había manifestado
desde el inicio del tráfico, a mediados del
siglo XVI. Los esclavos escapaban de sus señores
y formaban comunidades de fugitivos que se protegían
mutuamente. El gobierno portugues denominaba quilombo
cualquier agrupamiento con más de seis esclavos
fugitivos. El primer quilombo del que se tiene registro
surgió en Bahía en 1.575.
Las
ansias de libertad y la capacidad intelectual y administrativa
de los esclavos musulmanos fueron elementos muy importantes
en el fomento y la organización de estas comunidades.
A partir del año 1.600 se inicia la formación
de um enorme quilombo, el Quilombo de los Palmares,
que, formado por esclavos fugitivos de las haciendas
y los ingenios, llegó a reunir más de
20 mil habitantes. Hay documentos que registran el
papel y la importancia de los musulmanos en la estructuración
de los quilombos, como por ejemplo la de un cierto
Karim Ibn Ali Saifudin, considerado el constructor
de las fortificaciones del Quilombo de los Palmares.
En
el Quilombo,se organizó un gobierno, con rigurosas
leyes castigando con la pena de muerte hurtos, robos,
adulterios, asesinatos y deserción en el ámbito
de la comunidad. Con la consolidación desarrollaron
la agricultura y mantuvieron relaciones comerciales
con poblados vecinos. Compuesto por negros de diversos
orígenes étnicos y culturales, no hubo
imposiciones o predominancia de cualquiera de las
culturas, ya que el ideal de libertad y las necesidades
de mantener la seguridad de la comunidad superaron
las diferencias. De esta forma, todo lo que era motivo
para división era descartado. Hubo mezclas
de idiomas y sincretismo religioso, inclusive asimilándose
del cristianismo aquello que convenía y era
aceptable. En cierto sentido, el Quilombo de los Palmares
puede ser considerado como el primer gobierno libre
del continente americano, ya que, aunque no reconocido,
constituyó un estado organizado que no se sometió
a la corona portuguesa.
Asediado
y sufriendo diversos ataques organizados por el gobierno
portugués acabó sucumbiendo alrededor
de 1.695, siendo totalmente destruído.
Después
de Palmares, millares de quilombos surgieron y se
desparramaron por el país en los siglos subsiguientes,
sin alcanzar, sin embargo, a aproximarse de sus proporciones
y su nivel de organización.
La
continuidad del tráfico negrero hizo que, a
partir de los siglos XVIII y XIX, en que hubo expresiva
representatividad de personas oriundas del Sudán
Central, llegaran al Brasil nuevas levas de musulmanos,
alfabetizados e instruídos.
Los
negros musulmanos sudaneses son así descriptos
por el autor Arthur Ramos en su obra "Introducción
a la Antropología Brasilera"
"Eran
altos, robustos, fuertes y trabajadores. Usaban como
los otros negros musulmanos,una pequeña barba;
de vida regular y austera, no se mezclaban con los
otros esclavos."
Eran
denominados "malês", que significa
profesores, educadores en árabe. Organizaron
la recuperación de la religión islámica
entre los esclavos, a partir de los registros de la
memoria del Sagrado Alcorán y de las tradiciones
del Profeta Muhammad (saws). Promovieron, aunque en
forma secreta, actividades de alfabetización
y memorización del texto sagrado. Aún
enfrentando oposición y persecución
de los proprietarios de esclavos, escribían
panfletos, se comunicaban en árabe, y se organizaban
constituyendo consejeros y jueces en sus comunidades.
Algunos
consiguieron la liberación, por haber aprendido
un oficio, como por ejemplo la carpintería,
o por otro motivo. Entre los que consiguieron la libertad
algunos viajaron a África, buscando restablecer
el contacto con los centros islámicos en sus
países de origen. No hay documentación
extensa sobre estas actividades ya que debido a la
represión todo era hecho en sigilo. De todas
maneras restaron registros e indicios que sustentan
la tesis de que alguna comunicación fue en
parte establecida. Como ejemplo se puede citar, teniendo
como referencia pesquisa de Paul E. Lovejoy: "Abd-
al Rahman al-Baghdadi al-Dimashqi fue para Rio de
Janeiro en 1865 y entabló conocimiento con
musulmanos clandestinos que vivían allá,
se quedó dos años para instruír
musulmanos del lugar, en los rituales y normas del
Islam."
Los
"malês" fueron los grandes promotores
de las rebeliones y movimentos de liberación.
Instruídos, con capacidad de organización,
y motivados por los ideales islámicos de libertad
y resistencia a la tiranía, movilizaron sus
pares en diversas rebeliones. El inicio del siglo
XIX fue marcado por una secuencia de rebeliones denunciando
el clima de tensión creciente y la desconformidad
con la situación de esclavitud. Las principales
ocurrieron en los siguientes meses y años:
Mayo de 1807; 4 de Enero de 1809; Febrero de 1810;
Febrero de 1814; Enero y Febrero de 1816,; Junio y
Julio de 1822; Agosto y Diciembre de 1826, Abril de
1827; Marzo de 1828; Abril de 1830.
El
25 de Enero de 1835 estalla una rebelión de
grandes proporciones que pasó a ser conocida
en la historia como "Guerra de los Malês".
Los revoltosos recorrieron las calles de la capital
de Bahía, atacaron el palacio del Presidente
de la provincia, invadieron cuarteles, enfrentaron
tropas y fragatas de guerra ancladas en el puerto.
Fueron totalmente subyugados por las fuerzas del gobierno.
A
partir de la rebelión de los "malês"
la religión islámica pasó a sufrir
una severa represión. Fue considerada como
religión salvaje que incitaba a la rebelión
a los negros esclavos, en ese entonces considerados
seres sin alma humana. Para la mentalidad de la época,
no se justificaba pensar, para seres sin alma, en
el derecho a la libertad, a la justicia, a la vida,
a la religión o a la dignidad.
Después
de 1835, muchos musulmanos fueron juzgados en tribunales
especiales, algunos condenados a muerte. Muchos fueron
deportados para África como forma de reducir
su influencia entre los negros esclavizados. Los que
escaparon a la muerte o a la deportación fueron
forzados, para sobrevivir, a mantenerse en la clandestinidad.
Nuevo
contingente de musulmanos, estos de origen árabe,
comenzaron a llegar al Brasil al final del siglo XIX
y a principios del siglo XX. La abolición de
la esclavitud en 1888 y la dificultad de los negros
ahora liberados en adaptarse al trabajo asalariado,
la necesidad de mano de obra para la agricultura y
también de mano de obra especializada en la
actividad industrial naciente, llevaron a una política
gubernamental de incentivo a la inmigración.
Hasta finales de la década de 1940 el Brasil
recibió aproximadamente 5 millones de inmigrantes.
La mayoría eran italianos, portugueses, españoles,
japoneses, y también, en menor escala, sirios,
libaneses, palestinos y otros.
Los
primeros árabes de origen siria que inmigraron
para el Brasil eran cristianos, buscando nuevas oportunidades
de vida alejándose del Imperio Otomano. Debido
al hecho de que su pasaporte los identificaba como
turcos, pasaron a ser conocidos en el Brasil por turcos,
aunque fueran de origen árabe. Esta confusión
persiste hasta hoy, de manera que en el lenguaje coloquial
los pueblos de origen árabe son designados
en el Brasil como turcos.
Posteriormente,
a partir de principios del siglo XX, comenzaron a
llegar árabes musulmanos.
Llegaron
al Brasil con la motivación de hacer fortuna
y retornar a la tierra de orígen. Inicialmente
se dedicaron al pequeño comercio, como vendedores
ambulantes, que fueron denominados "mascates".
Se distribuyeron por todo el país vendiendo
mercaderías como peines, perfumes, productos
de higiene, chucherías y utensilios en general.
Con el suceso de su trabajo, en pocos años
se establecieron en pequeños comercios, almacenes
y también pequeñas industrias de tejidos.
La prosperidad adquirida atrajo nuevos inmigrantes
árabes, que encontraron a los primeros ya instalados
y con grandes negocios, lo que facilitó su
integración, no solamente en términos
comerciales sino también en el aprendizaje
del idioma portugués.
La
prosperidad y el progreso de las actividades industriales
en el Brasil, hizo que pasaran a dedicarse al comercio
de mayor porte y a la industria, fundando nuevas empresas
y especializándose en determinados productos.
El ánimo original de volver al país
natal disminuyó y pasaron a adquirir propiedades
en el Brasil.
Nuevos
contingentes de musulmanos árabes continuaron
a llegar al Brasil en los años que se siguieron,
destacándose los palestinos, después
de la creación de Israel en el territorio palestino.
Y posteriormente otras ondas inmigratorias continuaron
trayendo nuevos contingentes de libaneses y palestinos
y en número bien menor: sirios, egipcios, marroquíes,
sudaneses, nigerianos y otros.
Los
inmigrantes musulmanos que llegaron al país
al principio del siglo XX, aunque hayan sido recibidos
con hospitalidad y plena libertad por los brasileros,
encontraron situaciones adversas para la práctica
de su religión. Entre estas condiciones pueden
ser citadas: El hecho del Brasil ser un país
de mayoría cristiana ,donde no había
mezquitas ni centros religiosos para congregarlos.
La diferencia de costumbres en el país, no
solamente en términos culturales sino también
religiosos. La ausencia de centros y escuelas islámicas.
La ardua lucha diaria para sobrevivir y alcanzar prosperidad
en un país extraño. La dispersión
por los más variados rincones de este inmenso
país.
Todos
estos factores no sólo tornaron difícil
la práctica de la religión, como también
impidieron que a sus hijos les fuera transmitida una
educación dentro de los ideales islámicos.
También debido a estos factores y a la adaptación
cada vez mayor de las nuevas generaciones al ambiente
brasilero, el idioma árabe pasó a ser
cada vez menos utilizado por los descendientes, dificultando
más todavía la transmisión y
recepción de la herencia cultural y religiosa.
La
adaptación a la nueva tierra y la prosperidad
llevaron a la formación de una nueva generación,
instalada en los grandes centros urbanos, principalmente
en el sur y sureste del país, formando profesionales
liberales y técnicos con instrucción
superior como médicos, ingenieros, abogados,
administradores. De esta forma, en la búsqueda
de suceso profesional e integración a la sociedad
brasilera, el aprendizaje del idioma portugués
se tornó más importante que el del idioma
árabe lo que contribuyó para un mayor
distanciamiento social entre los descendientes y las
generaciones anteriores.
En
un esfuerzo de reacción a la pérdida
de identidad religiosa y cultural, la comunidad árabe
inicia la fundación de centros religiosos,
asociaciones beneficientes y la construcción
de mezquitas y escuelas. El polo inicial de este proceso
fue la ciudad de São Paulo, siendo que, posteriormente,
el ejemplo fue seguido por las comunidades islámicas
en otras regiones del país.
Actualmente
existen más de ochenta asociaciones islámicas
y más de cincuenta mezquitas y salas de oración
en el Brasil. No hay datos precisos y confiables sobre
el número de musulmanos. Las estimativas presentadas
por las entidades musulmanas varían de un millón
a un millón y medio de fieles, entre ellos
incluídos los convertidos. El número
de convertidos es reducido, siendo que muchos fueron
atraídos para la religión motivados
por el sufismo, la mística islámica.
El
esfuerzo para preservar la identidad y la herencia
religiosa de la comunidad árabe trajo un efecto
cultural deletéreo que fue el de tornarla cerrada
dificultando la integración con la cultura
brasilera y consecuentemente dificultando el trabajo
de divulgación del Islam.
Hoy,
en el Brasil, el Islam es una religión poco
conocida. Las referencias que existen sobre la religión
son las peores posibles. Son las divulgadas por los
medios y asociadas a actos extremos y conflictos.
No hay, ni entre los brasileros más instruídos,
ni siquiera conocimientos rudimentarios sobre los
principios, sobre la historia, y sobre la vasta contribución
que la civilización islámica trajo al
conocimiento humano.
Si
en el pasado el inmigrante árabe era denominado
de turco, hoy también es asociado al terrorismo
y al fanatismo, lo que tiende a apartar el interés
de las personas.
El
gran desafío actual de la comunidad islámica
en el Brasil es el de, siendo minoría, en un
vasto país cristiano, conseguir preservar las
tradiciones religiosas y al mismo tempo estar integrada
y abierta lo suficiente para que el Mensaje se torne
accessible a aquellos que tienen potencial interés
en la religión. Otro desafío es conseguir
distinguir el Islam de la cultura árabe. El
Islam es universal, para toda la humanidad. El Alcorán
es la "sunna" del Profeta (saws) son las
referencias mayores, de forma que debe haber claro
discernimiento de lo que es costumbre y característica
cultural, los cuales no deben ser presentados como
inherentes a la religión islámica.
En
este desafío, el brasilero convertido representa
papel fundamental. Aunque no tenga el árabe
como lengua materna, y no haya sido instruído
en escuelas islámicas en países árabes,
su contribución no debe ser menospreciada.
Por ser brasilero, conoce la mentalidad del brasilero
típico,tiene una vivencia real y no teórica
de las dificultades por las que pasa un convertido.
Conoce por experiencia propia cuales son los factores
que generan aversión al Islam, ya que nació,
fue educado y aprendió a pensar dentro de la
cultura brasilera. Tiene así un gran potencial
de saber comunicar. Comunicación enfocada en
la forma de pensar y de sentir del brasilero, tan
distante e inaccesible para una persona inmersa en
la cultura árabe.
Hajji
Mustafá, nombre islámico de Arcôncio
Farias Barros, nacido el 19 de febrero de 1929, en
la ciudad de Palmeiras dos Índios, Brasil,
hijo de
Antonio Alves Feitosa e de Capitulina Farias Barros.
Se convirtió al Islam en 1992, en São
Paulo.
Volver
LA
CONTRIBUCIÓN DEL ISLAM AL BRASIL, FRENTE A LOS
ASPECTOS HISTÓRICOS Y CULTURALES DE LA FORMACIÓN
DEL PAÍS Y DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA
PRESENCIA ISLÁMICA
Sheikh Muhammad Ragip (Antonio Roberto Barros)
Visión
General del Brasil y su formación cultural
y religiosa.
El
Brasil, capital Brasilia, con 8,5 millones km²
de extensión territorial (16,8 veces mayor
que el territorio de España), comporta una
población de 165 millones de habitantes. Se
sitúa en América del Sur siendo el portugués
el idioma oficial del país.
Las
enormes extensiones de tierra que componen el país,
eran habitadas, a principios del siglo XV, por una
población indígena estimada en 2 millones
de personas, viviendo de la pesca y de la agricultura
rudimentaria, caza y colecta de alimentos.
Oficialmente,
los portugueses llegaron al Brasil el 22 de abril
de 1500, sin embargo las pesquisas históricas
indican que su expedición fue precedida por
otras incursiones. En principio, la explotación
de las nuevas tierras se dio preferentemente por la
extracción de pau-brasil. En 1532 fue fundado
el primer poblado, São Vicente, en el litoral
próximo a la actual ciudad de São Paulo.
Con la expansión de la presencia portuguesa
y el cultivo de la caña de azúcar los
primeros colonos pasaron a esclavizar a los indígenas
para el trabajo agrícola. Cerca de la segunda
mitad del siglo XVI, el diezmado de las poblaciones
indígenas por las enfermedades traídas
por los europeos (gripe, variola, sarampión)
y por los conflictos, aliada a las dificultades de
adaptación de los indígenas al trabajo
esclavo, llevó a los primeros colonos a la
utilización de esclavos negros. Del siglo XVI
al siglo XIX, se estima que de 3 a 4 millones de africanos
fueron traídos al Brasil.
A
partir de la segunda mitad del siglo XVI, se tornó
marcante la presencia de los jesuítas en el
trabajo de conversión de los indígenas
al catolicismo y fundando aldeas comunitarias similares
a las misiones presentes en la América española.
De
modo general, los primeros colonos llegaron con ánimo
de explotación, motivados por las perspectivas
de hacer fortuna con la extracción de las riquezas
de la tierra. Esta circunstancia dejó profundas
marcas en nuestra formación, por ser determinante
en la orientación de las políticas coloniales
de la corona portuguesa.
Después
de la abolición de la esclavitud en 1888, la
necesidad de mano de obra, para la agricultura, principalmente
la del café, en substitución al trabajo
esclavo, abrió espacio para la inmigración
en larga escala. Hasta fines de la década de
1940 se estima que el Brasil recibió aproximadamente
5 millones de inmigrantes. De este total, 2/3 fueron
constituídos por italianos, portugueses y españoles.
En el 1/3 restante se cuentan principalmente alemanes
y japoneses, y grupos menores de rusos, sirio-libaneses
y otros.
En
años más recientes, después de
la segunda guerra mundial, nuevos contingentes de
inmigrantes coreanos, chinos y de países sudamericanos,
como Bolivia y Paraguay aportaron al Brasil.
De
este modo, la formación de la cultura brasilera
encuentra fuertes raíces en las culturas europea,
indígena, negra además de influencias
orientales, moldeando el brasilero como individuo
versátil y adaptable, abierto al contacto y
a la apreciación de las más diversas
influencias culturales.
En
1964, con la tomada del poder por los militares, ocurrieron
cambios que marcaron profundamente dos o tres generaciones
de brasileros, hasta los días de hoy. Por un
lado los militares privilegiaron el desarrollo económico,
ya que estaban dispuestos a transformar el Brasil
en una potencia emergente. Mas, por otro lado, a través
de una serie de "Actos Institucionales",
suspendieron derechos políticos, eliminaron
la posibilidad de la población de elegir el
Presidente de la República y los Gobernadores
de los Estados, instauraron una política de
censura, cercenando la libertad de expresión,
e iniciaron una fase de represión y persecuciones
políticas.
En
el campo educacional, fueron iniciadas reformas desastrosas
que llevaron a una caída acentuada en la calidad
de la enseñanza pública. Actualmente
se vive una crisis de calidad en el sistema educacional.
La ensañanza privada es de mejor calidad, sin
embargo, de costo elevado, y solo es accesible a una
pequeña camada de la población brasilera.
Actualmente,
tanto la enseñanza pública cuanto la
privada tienen dificultad para transmitir valores
éticos y morales durante la fase de formación
del niño brasilero.
Otro
factor agravante, también consecuencia de la
revolución de 1964, es la crisis ética
en las comunicaciones. Durante el regimen militar
se instauró la censura a las comunicaciones,
lo que llevó al control de toda la producción
artística y cultural. El ejercicio exagerado
del poder de censura y el cercenamiento de las libertades
políticas llevó a una aspiración
intensa por la vuelta de las libertades democráticas.
Con la redemocratización, consubstanciada en
la Constitución de 1.988, fue abolida la censura
e instaurada, en la propia constitución, la
libertad irrestricta de expresión. Así,
desde la exageración de la represión
extremada el país pasó para la exageración
de la ausencia de cualquer límite ético
o moral en la expresión cultural.
Las
grandes redes de comunicación operan y conpiten
entre sí sin cualquier restricción en
cuanto al contenido de sus mensajes y sin cualquier
preocupación con el efecto resultante de su
programación en la formación de los
valores de la sociedad brasilera. En los últimos
años la baja calidad de la producción
televisiva es asustadora.
Como
musulmanos, sabemos que parte de la natureza humana
es animal, movida por los deseos y por las pasiones,
y que corresponde al ser humano aprender a educar
esta naturaleza animal para servirlo en la búsqueda
de los propósitos superiores de la existencia
humana. Sin embargo, la naturaleza animal en nosotros
es absorvente y salvaje. Si caimos bajo su control
somos llevados al comportamiento anti-ético,
injusto, violento, cruel, inmoral, pervertido.
Actualmente,
la competición, por la audiencia y por el lucro,
entre las grandes redes de comunicación se
dá a través del estímulo a las
pasiones y apetitos de esta mesma naturaleza animal.
Programación que incita el odio, el miedo y
la violencia genera grandes índices de audiencia.
Índices de audiencia mayores todavía
son generados por la programación que estimula
sexualmente, a través de la exposición
de la sensualidad explícita, de lo erótico
y aún de lo pervertido y grotesco. Todo sin
cualquier restricción o límite, ya que
la irrestricta libertad de expresión está
garantizada por la Constitución de 1988.
Como
consecuencia hay una crisis de valores. Hay una generalizada
ausencia de referencias de lo correcto y lo incorrecto,
inclusive porque formadores de opinión aparecen
en las producciones culturales, en los noticieros
y en las columnas sociales, dando ejemplos de comportamiento
anti-ético, inmoral e injusto. Su comportamiento
se torna ejemplo y referencia de conducta.
Los
defensores de ausencia de límites en la comunicación
alegan que muestran apenas una verdad que ya existe.
Se olvidan, sin embargo, que en su irrefrenable competición,
promueven y estimulan el aumento de la frecuencia
del comportamiento anti-social, anti-ético
e inmoral, siendo de esta forma, también responsables
por la desagregación de la conducta en las
poblaciones que alcanzan
Tenemos
así la conjunción de varios elementos.
Por un lado, crisis en el sistema educacional, con
el fracaso de las escuelas, tanto públicas
como privadas, en la tarea de llevar valores éticos
y morales a la formación de los niños
en edad escolar. Por otro lado, estadísticas
apuntan que programas de TV son asistidos por 98%,
y de radio por 88%, de la población brasilera,
como mínimo una vez por semana. 87,4% de los
hogares brasileros poseen uno o más aparatos
de TV. Televisores y radios que, de forma intensa,
contínua, en cualquier horario, alcanzando
personas de todas las edades, transmiten ejemplos
bien sucedidos de comportamiento anti-ético,
injusto, violento, inmoral, pervertido.
En
declaración personal, afirmo que cuando era
adolescente, hace 35 años atrás, en
el año 1968, no había en el Brasil tantos
asesinatos por motivos fútiles, asaltos, secuestros
y muertes violentas, madres solteras, familias deshechas
y niños abandonados. Había más
solidaridad y respeto en las relaciones sociales Crisis
económica no es suficiente para explicar la
magnitud de la desagregación de que somos víctimas
pues quien tiene sólida formación ética
y de valores humanos aprende a soportar las vicisitudes
de la vida de forma paciente y tenaz, sin sucumbir
a la inmoralidad o al crimen, buscando formas lícitas
y éticas de vencer las dificultades.
En
términos religiosos 71% de la población
está constituída por católicos,
13% por cristianos evangélicos. Los demás
16% se distribuyen en amplia variedad de religiones
como cristianos independientes (adventistas, mormones,
testigos de Jeová), cristianismo ortodoxo,
islamismo, con población estimada en 1 millón
de fieles, espiritismo, budismo, iglesia mesiánica,
judaísmo, shamanismo, religiones afro-brasileras
en formas sincréticas del cristianismo con
tradiciones de orígen africana, como umbanda
y candomblé.
La
atmósfera general es de amplia libertad religiosa,
sin conflictos significativos o persecusiones con
motivación religiosa. Incluso porque la plena
libertad de fé está garantizada por
la Constitución Brasilera. En años recientes,
infelizmente, se han observado algunas manifestaciones
de intolerancia entre algunas corrientes de cristianismo
evangélico contra las tradiciones afro-brasileras,
aunque sin conseguir evoluír para conflictos
más significativos.
Se
observa también que, favorecida por la naturaleza
multicultural del pueblo brasilero, las personas circulan
con relativa facilidad entre las religiones participando
y asimilando prácticas y rituales diferentes
de su religión original. Es muy común
ver cristianos que, como vimos, constituyen la mayoría
de la población, participar y también
ser practicantes asíduos de rituales de espiritismo
y cultos afro-brasileros de umbanda y candomblé,
o inclusive de prácticas orientales de budismo,
yoga, shamanismo.
Otro
aspecto importante a ser mencionado es que la práctica
religiosa, en la mayoría de la población,
principalmente en los grandes centros, no está
insertada en lo cotidiano. Pertencer a una determinada
religión tiende a ser una expresión
formal, consecuencia del hecho de la persona haber
nacido de padres que profesan determinada religión,
en su mayoría católica. De esta forma
los valores, prácticas, principios y fundamentos
tienden a ser desconocidos. Para la mayoría,
la iglesia es recordada apenas en los grandes acontecimentos
de la vida como nacimento, casamiento y muerte. Así,
la religión, baluarte de los valores mayores
y universales de orientación para la conducta
humana, tampoco ha sido capaz de contribuír
para la educación ética y moral de la
población brasilera.
Aspectos de la Presencia Islámica en el Brasil
Hay
referencias a la presencia de musulmanos en el Brasil
desde la expedición de Pedro Álvares
Cabral que aquí llegó en 1500, trayendo
navegadores de orígen árabe. Posteriormente,
el tráfico de esclavos trajo grandes contingentes
de musulmanos negros, capturados en África.
Estos musulmanos organizaron las primeras rebeliones
por la liberación, aún cuando estaban
alejados de sus orígenes y sin posibilidades
de ejercer plenamente su religión y a pesar
de la fuerte represión ocurrida en el siglo
XIX.Esto hizo que con el pasar del tiempo, sus descendientes
perdieran sus herencias islámicas, que acabaron
por ser olvidadas, restando apenas trazos sincréticamente
mezclados a las prácticas animistas.
Nuevo
contingente de musulmanos llegó al Brasil a
partir del final del siglo XIX y principios del siglo
XX, con los inmigrantes de orígen árabe,
especialmente sirios y libaneses, que se instalaram
en los grandes centros industriales, dedicándose
preferentemente al comercio.
Aunque
no existan estadísticas oficiales,se estima
que la población musulmana en el Brasil esté
entre un millón y un millón y medio
de fieles. La mayoría de origen árabe,
principalmente sírios, libaneses, con presencia
menor de palestinos, egípcios, marroquinos
y otras nacionalidades. El número de brasileros
convertidos es relativamente pequeño en el
contexto de la comunidad islámica.
Los
musulmanos de orígen árabe iniciaron
la instalación, de forma más permanente,
de las bases de la religión islámica
en el Brasil. En 1927, en la ciudad de São
Paulo, fue fundada la Sociedad Beneficiente Musulmana
Palestina. En 1929, con la llegada de sírio-libaneses,
la denominación de la sociedad fue alterada
para Sociedad Beneficiente Musulmana. En 1956 se inaugura
oficialmente, también en la ciudad de São
Paulo, la primera mezquita brasilera.
Actualmente
se encuentran referencias a más de 80 asociaciones
musulmanas en todo el país, siendo que el número
de mezquitas y salas de oración supera 50.
La
índole receptiva del brasilero, la apertura
y la libertad con que los inmigrantes fueron recibidos,
la amplitud de las oportunidades de trabajo y negocios
existentes en el Brasil son factores que aliados a
la disciplina y a la fuerza de trabajo de estos inmigrantes
musulmanos,trajo como consecuencia que, en pocas décadas,
se establecieran y alcanzaran prosperidad. Hoy constituyen
una comunidad bien instalada y bien sucedida.
Por
otro lado, el contacto con una población de
costumbres y tradiciones no islámicas, la dificultad
en mantener la adherencia a los principios de la religión
en un país de mayoría católica,
llevó a estos inmigrantes, en una actitud defensiva,
a cerrarse en las comunidades árabes. Era un
esfuerzo para preservar su identidad cultural y sobre
todo para transmitir a sus hijos las referencias correctas
de la conducta islámica, temerosos de que una
integración mayor con los brasileros llevase
a una degradación de las costumbres.
Como
resultado de esta postura cerrada y exclusivista,
no hay programas de divulgación del islamismo
dirigidos a la población brasilera. Las actividades
culturales organizadas por la comunidad árabe
son direccionados para la propria comunidad. Basta
decir, como ejemplo, que, como regla general, los
sermones de los viernes son efectuados en árabe,
y solo recientemente un pequeño resumen pasó
a ser leído en portugués, en algunas
mezquitas.
La
poca integración cultural con la comunidad
brasilera hizo que las organizaciones islámicas
de origen árabe desconozcan el lenguaje, la
forma de pensar, la mentalidad y las sutilezas de
la interacción social de un brasilero típico.
Así en las pocas oportunidades que procuran
hacer un trabajo de divulgación, la forma y
el contenido de su mensaje acaban dificultando la
asimilación por los brasileros, y a veces generando
mayor resistencia que comprensión.
En
el Brasil hay mucha desinformación. Nociones
básicas a respecto de la historia, de la conducta
y de los principios islámicos son totalmente
desconocidos, inclusive entre personas cultas y de
buen nivel socio-económico. Las informaciones
que llegan a través de los medios escritos,
hablados y televisivos son las relativas a las guerras
y conflictos, principalmente en Oriente Medio. La
expresión "terroristas islámicos"
o "fanáticos musulmanos" son lugar
común en la prensa, llevando a la incorrecta
asociación del extremismo con la religión.
Esto creó un concepto general negativo que,
aunque no lleve a conductas agresivas en relación
a los musulmanos, difunde una actitud prejuiciosa.
Por
otro lado el sufismo ha despertado en los medios más
instruídos el interés y la curiosidad
sobre la mística islámica, y han sido
uno de los caminos a través del cual muchos
brasileros se convierten al Islam.
Los
lamentables acontecimientos del 11 de septiembre también
generaron mucha curiosidad, pues erróneamente,
debido a la desinformación, la tragedia fue
asociada al Islam. Las personas pasaron entonces a
buscar información sobre la religión
con la intención de comprender la motivación
por detrás de los acontecimentos.
Como
resultado, representantes de la religión fueron
asediados por la prensa, ávida de informaciones.
Yo, personalmente, que hace algunos años ya
hacía un trabajo de divulgación, tuve
la oportunidad de participar de decenas de entrevistas,
debates y conferencias por invitación de órganos
de prensa y de organizaciones interesadas en comprender
los principios básicos del Islam.
Fue
muy saludable observar también la apertura
y disponibilidad de integrantes de la comunidad musulmana
de origen árabe, que también salieron
al público, de forma intensa, en un esfuerzo
de esclarecer e informar.
Posible contribución del Islam, en el momento
actual, en la sociedad brasilera.
La
mencionada crisis de valores éticos y morales
no es particularidad del Brasil mas es una característica
generalizada de los tiempos actuales, en todo el mundo.
El materialismo descontrolado, la ganancia y sobre
todo la ausencia de temor a Dios y de fé en
la justicia divina están llevando a la humanidad
a generar gigantescos desequilbrios en la relación
del hombre consigo mismo, con los demás seres
humanos, con la natureza. Como consecuencia tenemos
enfermedades y dolor, violencia e injusticia, decadencia
y sufrimiento en escala global.
Mirando
el pasado, constatamos que el advento del Islam, en
el siglo VII, transformó a los árabes,
entonces un pueblo salvaje, inculto, sin noción
de justicia, con el más fuerte imponiendo su
voluntad en detrimento de los intereses y derechos
del más débil. El Islam los educó
y los transformó en una fuerza civilizadora
que, en pocas décadas, llevó su influencia
de la península Ibérica a las fronteras
con la China.
Como
entender este cambio sin considerar los principios
traídos por el Islam, de respeto a la vida,
a la justicia, a los derechos de hombres y mujeres,
a la familia, al conocimiento, a la propriedad, a
la diversidad cultural de los pueblos, así
como la prohibición de la destrucción
y de la agresión.
Estos
y otros principios moldearon las mentes y los corazones
del pueblo árabe transportándolos de
una era de ignorancia para una era dorada, de forma
que mientras la Europa sumergía en una edad
de oscuridad la civilización islámica
hacía avanzar la humanidad en áreas
como medicina, química, astronomía,
matemática, filosofia, y muchas otras.
En
la actualidad, a pesar de los enormes avances de la
ciencia y de la tecnología, la humanidad vive
una crisis de valores éticos y morales. Naciones
poderosas, que se consideran defensoras de la libertad,
en realidad se alejan de los principios de justicia
y legalidad, haciendo uso del poder económico
y militar en una política de dominación
y expropriación de las naciones menos favorecidas.
Su
ejemplo, exacerbado por el excesivo materialismo,
se manifiesta también en las conductas de empresas
y de individuos de todos los niveles socio-económicos,
en que las disputas por el poder, la busca del lucro
y de ventajas competitivas justifican el comportamiento
inmoral y anti-ético.
De
esta forma, es enorme el potencial de contribución
del Islam, para el bien de la humanidad, en los tiempos
actuales. Urge el empeño en la divulgación
y aplicación de aquellos mismos principios
que transformaram al pueblo árabe en el siglo
VII.
En
América Latina en general y en el Brasil, en
particular, los síntomas de desagregación
ética tornan imprescindible el empeño
de todos en el esfuerzo educativo de recuperación
de esos principios. Este es un servicio a Allah.
Por
lo tanto, no es más posible aceptar pasivamente
la manutención de la imagem calumniosa y mentirosa
de nuestra religión. Precisamos reaccionar,
salir al público, multiplicar nuestras actividades
de intercambio y de diálogo inter-religioso.
Precisamos multiplicar nuestros esfuerzos y nuestro
empeño en mostrar el verdadero Islam y su potencial
contribución, en términos de valores
humanos y éticos, en la solución de
los problemas de la actualidad. Precisamos sobre todo,
educarnos en esos mismos principios y demostrar a
través del ejemplo de nuestra conducta, el
papel correcto que el ser humano debe ejercer en la
vida
En
los últimos años he participado de esfuerzos
de diálogo inter-religioso, de debates, y conferencias.
En este trabajo, constato lo desconocido que es el
Islam y cuanto cambia favorablemente la opinión
de las personas cuando reciben la información
correcta. Por lo tanto, hay un espacio de participación
en la sociedad que precisa ser ocupado de forma constructiva.
No con el objetivo de convertir a la sociedad en que
vivimos, mas con el objetivo de llevar nuestros valores
y principios, en aquello que pueden ser compartidos
con el propósito de cooperar en la solución
de las graves cuestiones que la humanidad está
enfrentando.
Como
vimos anteriormente, la formación del pueblo
brasilero tiene fuertes raíces multiculturales,
moldeando un individuo versátil y que tiende
a ser abierto a nuevas informaciones y las diferencias.
De esta forma, nosotros musulmanos en el Brasil, precisamos
adaptarnos a esta realidad y superar algunas de nuestras
dificultades para tornarnos capaces de cumplir el
papel que nos cabe, como herederos del Mensaje de
Allah.
La
comunidad árabe precisa, sim perder la identidad
y la vivencia de los valores islámicos, integrarse
más ampliamente a la cultura local, buscando
comprenderla. En este aspecto, valorizar la participación
de los brasileros convertidos es fundamental, ya que
ellos enraizados en la tierra conocen la forma de
pensar y de sentir del brasilero típico.
Es
necesario también distinguir con precisión
la cultura árabe de la religión islámica
y de la sharia, no olvidando que el Islam es universal,
para toda la humanidad, y que usos y costumbres de
un pueblo no debem sobreponerse a la Lei Divina.
Todos,
convertidos o no, precisamos traer para nuestras conductas
los principios y ejemplos de Resulallah (saws), divulgando
el Islam en nuestro medio, principalmente a través
de nuestra práctica en nuestros lares, com
nuestros vecinos y amigos, en nuestro trabajo, en
nuestra participación social en general. Precisamos
comprender y vivenciar la orientación del Profeta
(saws) cuando nos advierte que entre dos extremos
a mejor opción para el fiel es la del medio
término. Islam es la religión de la
unidad, entonces también precisamos esforzarnos
para mantener la unidad en la comunidad de Muhammad
(saws), empeñandonos para reconocer el justo
valor de cada uno, su potencial contribución,
y asociarnos de forma constructiva.
Sheikh
Muhammad Ragip, nombre islámico de Antonio
Roberto Barros, nacido el 04 de janeiro de 1954, en
la ciudad de São Paulo, Brasil, hijo de Arcôncio
Farias Barros e de Maria Siqueira Barros. Sr convirtió
al Islam en 1990 en la ciudad de Istanbul -Turquia
por las manos Sheikh Safer Baba. Su formación
académica incluye Ingeniería Electrónica
y luego se graduó en Administración
de Empresas y Psicología Clínica.
Esta ligado a una comunidad mística Islámica
de origen turca, siendo representante de esa comunidad
en Brasil
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Centros
Islamicos en Brasil
Informe
BAHIA
Salvador:
Centro
Cultural Islámico da Bahia
R. Dom Bosco,190 Nazaré
Salvador - BA CEP40055-463
--------------------------------------------------------------------------------
DISTRITO
FEDERAL Brasília:
Centro
Islámico de Brasília
Asa
Norte - 912 - 712 S.E.Q.N.
Lote D.E.F. - CEP 70790-125
Brasilia - DF
fone (061) 273-0250
--------------------------------------------------------------------------------
GOIANIA Anápolis:
Sociedade
Beneficiente Muçulmana de Anápolis
R. Gen. Joaquim Inácio, 189
Anápolis - GO CEP 75001-970
Goiânia
Sociedade
Beneficiente Muçulmana de Goiânia
Caixa Postal 5161
Goiania - GO CEP 74021-970
Jataí
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Jataí
Av. Goiás, esq. com Av. Rio Claro, 1347
Centro - Jataí - GO 75800-000
--------------------------------------------------------------------------------
MATO
GROSSO Cuiabá:
Sociedade
Beneficiente Muçulmana de Cuiabá
Caixa Postal, 611 CEP 78005-970
Cuiabá - MT
fone (065) 971-1496
--------------------------------------------------------------------------------
MATO
GROSSO DO SUL Campo Grande:
Sociedade Beneficiente Islámica do Mato Grosso
do Sul
Av. América, 657
Vila Planalto-CEP 79009-970
Campo Grande - Ms
Corumbá
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Corumbá
Caixa Postal 73 CEP 79300-900
Corumbá- MS
Dourados
Sociedade Beneficiente Muçulmana da Grande
Dourados
R. Oliveira Marques,2145
Dourados - MS- 79800-000
--------------------------------------------------------------------------------
MINAS
GERAIS Belo Horizonte:
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Belo Horizonte
R. João Camilo de Oliveira Torres, 20
Belo Horizonte - MG CEP 30210-260
fone (031) 227-7157
--------------------------------------------------------------------------------
PARANÁ
:
Sociedade Beneficiente Muçulmana do Paraná
Rua Dr. Keller, 473- Curitiba-Pr
CEP 80410-100
fone/fax (044) 223-3132
Foz do Iguaçu
Centro Cultural Beneficente Árabe Islámico
de Foz do Iguaçu
Al. Palestina s/n- Jardim Central
Foz do Iguaçu - Parana - CEP 85864-430
fone/fax (045) 573-1126
Guarapuava
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Guarapuava
R. Saldanha Marinho, 1731
Guarapuava - Pr CEP 85100-000
Londrina
Sociedade Beneficiente Muçulmana do Norte do
Paraná
R. São Marcos, 125
Cx. postal 2112 CEP 86039-020
Londrina - Pr
fone/fax (043) 324 9036
Maringá
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Maringá
R. Itália,26 Jd Guaporé
Maringá - Pr CEP 87060-250
fone/fax (044) 224 5786
Paranaguá
Sociedade Beneficiente Árabe Muçulmana
de Paranaguá
Caixa Postal, 370 CEP 83203-970
Paranaguá - Pr
fone/fax (041) 423 4412
Ponta
Grossa
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Ponta Grossa
R.
Coronel Claudio, 35
Ponta Grossa - Pr CEP 84010-120
fone: (042) 224 7377
São José dos Pinhais:
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Rod. São Leopoldo Jacomel, 50 E 52
São José dos Pinhais - Pr CEP 83020-210
fone: (041) 267 6982
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RIO
DE JANEIRO:
Rio de Janeiro
Sociedade Beneficiente Muçulmana do Rio de
Janeiro
Av. Gomes Freire, 176 - Sala 205 - Centro
Rio de Janeiro - RJ CEP 20231-000
fone: (021) 224-1079
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RIO
GRANDE DO SUL:
Chuí
Sociedade Beneficiente Muçulmana
Caixa
Postal 34
Chuí - RS CEP 96235-000
Porto
Alegre:
Centro Cultural Islâmico
a/c: Rodrigo O. Rodrigues e/ou Ahmad Ali
Praça XV de Novembro,
Porto Alegre - Rs
fone/fax (051) 226 5822
Uruguaiana:
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Av. Duque de Caxias, 1734
Uruguaiana - RS CEP 97500-180
fone (055) 412 2902
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CATARINA:
Lages
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Caixa Postal 913
Lages - SC CEP 88502-970
fone (049) 223 1378
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SÃO
PAULO:
Barretos
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Rua 06, 100- Barretos-S.P
Cep:14780 -000
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Campinas - Sp CEP 13085-000
fone/fax (019) 256-3930
Colina:
União Beneficiente Muçulmana de Colina
Caixa Postal 110 - CEP 14770-000
Colina - SP
Guarulhos:
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Jardim Maria Helena
Guarulhos - SP CEP 07115-220
fone: (011) 208-3582
Guarulhos:
Liga Cultural Árabe-Brasileira
Praça Getúlio Vargas, 130
Guarulhos - SP CEP 07110-000
fone: (011)209-4431
Jundiaí:
Centro Islámico de Jundiaí
R. José do Patrocínio, 165
Jundiaí - SP CEP 13201-640
fone: (011) 486-3393
Mogi
das Cruzes:
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Cruzes
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Mogi das Cruzes - SP- CEP 08735-200
fone: (011) 469-0843
Santos:
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Av. Afonso Pena, 390
Litoral Paulista
Santos - SP CEP 11020-001
São
Bernardo do Campo:
Centro de Divulgação do Islam para a
América Latina
Rua Henrique Alves dos Santos, n.º 161- Vila
Euclides
CEP: 09725- 530 - São Bernardo do Campo - SP
Fone: (0XX11) 4122-2400
Fax: (0XX11) 4124-7493
(0XX11) 414-4554
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Beneficiente Islámica Abu Bakr al-Sadik
Rua Henrique Alves dos Santos,205
09725-740 São Bernardo do Campo - SP
Sociedade
Beneficiente Islámica
Estrada dos Camponeses, 58
Riacho Grande
São Bernardo do Campo- SP
fone: (011) 451-9991
Associação Jassib:
Caixa Postal, 242
São Bernardo do Campo - SP
fone: (011) 414-4627
Suzano:
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do Islam
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Parque Palmeiras - Suzano - São Paulo
Fone/Fax: (011) 4748-0938 - Cep: 08630-550
Taubaté
Sociedade Beneficiente Islámica de Taubaté
R. Benedito Silveira Moraes, 221
Jardim do Sol CEP 12070-290
Taubaté - Sp
fone/fax (012) 221-7891
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Sao Paulo (Capital):
Sociedade Beneficiente Muçulmana de São
Paulo
Av. do Estado, 5382
São Paulo - SP 01516-000
fone: (011)278-6789
fax: (011) 270-9427
Sociedade Beneficiente Muçulmana de Santo Amaro
Av. Yarvant Kissigkian,1106
Bairro Santo Amaro
São Paulo - SP CEP 09657-000
Sociedade Beneficiente Muçulmana Ali Ibn Talib
R. Gonçalo Soares de França, 55
Vila São José CEP 04836-030
Santo Amaro - SP
Centro Islâmico Abdallah Azzim
R. Dr. Inquiro Domicio Pacheco Lima e Silva, 400
Vila Rieta - Santo Amaro
São Paulo - SP CEP 09657-000
fone: (011) 563-5009
Federação das Associações
Muçulmanas do Brasil
R. Tejupá, 188
Bairro Jabaquara
São Paulo - SP CEP04350-020
fone: (011) 583-1133
Fundação
Beneficiente Muçulmana
Mesquita Ômar Ibn Khattab
Av. das Nacionalistas, 640
Vila Rica CEP 03901-110
Liga da Juventude Islámica do Brasil
Rua Maria Marcolina, 844
Pari - São Paulo-SP- CEP:03011-001
fone: (011)3311-6734
Sociedade Beneficiente Muçulmana do Brás
Bairro Brás
São Paulo - SP
fone: (011) 229-5791
S.B.R.C. Islâmica de São Miguel Paulista
R. Capitão Manoel Guimarães, 700
São Miguel Paulista - SP CEP 08021-290
fone: (011) 297-9428
União dos Estudantes Muçulmanos no Brasil
R. Tupi, 33 Ap31
Santa Cecília
São Paulo - SP
fone: (011) 66-2005
WAMY-
Assembléia Mundial da Juventude Islámica
Praça Joviniano de Castilho, 33
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PERNAMBUCO:
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