Fragmentos
 
 

el mundo y yo

“El mundo como tal no puede hacernos felices.
¿Por qué permanecemos enraizados en el mundo y le guardamos rencor por no darnos lo que no posee?
¿Por qué luchamos con él, como si pudiéramos obligarle a dar lo que no puede dar, precisamente porque es el mundo?
Hay dos maneras de morir: una es la muerte natural, que en sí misma no ofrece ninguna solución, y la otra es establecer nuestra morada en Dios, el recuerdo perpetuo de Él, que no es de este mundo”...

"No busques perlas en un cubo de agua.
Has de sumirte en el profundo océano para encontrarlas"

Hz Rumi



Comprensión mental

Sidi Hamza dice:"No nos podemos fiar de la sola comprensión mental. Existe un mental sensible y un mental luminoso. El mental sensible tiene un límite y para traspasarlo hay que trabajar sobre uno y frecuentar a los hombres de Dios.















 
 

Sólo Dios puede transformar el mental sensible en el mental luminoso, un mental iluminado por la luz del corazón.
La comprensión no se adquiere con los libros, sería muy fácil de reunir todos los tratados de sufismo para adquirirla. La verdadera ciencia os vendrá del interior, de vuestro corazón.
Sólo el corazón comprende que nada esta fuera de Dios.
La Vía entera es pura experiencia espiritual y ella se inscribe en lo más íntimo y profundo de todo el que la sigue. La Vía no es conjetura y menos aún erudición.
El sendero es conocimiento directo de la luz del corazón; es posible ver a Dios en todas partes, no os penséis que es imposible para vosotros ".



Enseñanzas


Oh, Alí! No hay pobreza más fuerte que la ignorancia, ni riqueza más beneficiosa que el intelecto.
No hay soledad más temible que el egoísmo.
No hay acción como la meditación,
ni hay piedad tal como la abstención,
ni prestigio como el buen carácter.
Por cierto que la desgracia de la palabra es la mentira, la desgracia de la ciencia es el olvido y la desgracia de la generosidad es el echar en cara, la de la devoción es la flojedad, la de la valentía es la iniquidad, la de la belleza es la arrogancia y la del prestigio familiar es la disputa por los méritos.



Grados de Certeza

Tener certeza de algo es un regalo de Dios, existen diferentes clases de "certezas"
La primera clase es para el creyente que actúa de acuerdo con aquello que cree,
En este caso Allah le desvela los aspectos ocultos y las realidades esenciales de las cosas.
Es el “conocimiento de la certeza” (‘ilm al-yaqin), luego lo lleva hasta el grado del “ojo de la certeza” (‘ayn al-yaqin), y, finalmente, al de la “realidad de la certeza” (haqq al yaqin)
La diferencia entre las tres certezas descritas más arriba, consiste en: el “conocimiento de la certeza” requiere una prueba y admite dudas; el “ojo de la certeza” también requiere pruebas pero no admite dudas; la “realidad de la certeza” no requiere pruebas ni admite dudas. Todo conocimiento que es el fruto de una realización espiritual efectiva, esto es, el conocimiento que Allah concede por medio de sus teofanías a aquellos de sus siervos que Él quiere, pertenece a la tercera categoría.



La necesidad de Dios

La sabiduría está en el corazón: el que quiere tener agua en su pozo debe cavar:
Cuanto más cava más agua encuentra; si deja de cavar, el agua no sobrepasa nunca el nivel inicial.
El que cava este pozo no debe creer que el agua ha alcanzado el nivel máximo, debe continuar cavando pues el pozo no tiene límites. ".
Los hay que vienen a mí con una demanda comparable a la de llenar un vaso, se le llena.
Otros vienen con una demanda comparable a un océano, y se le llena ése océano: a cada uno según su petición.
Así pues el Sheykh es el escanciador que derrama el vino espiritual en la copa de nuestro corazón según la capacidad de recibir y la intensidad de nuestra sed de Dios.
Esta sed aumenta a medida que vamos probando el vino:
"En un cierto grado la necesidad de Dios es comparable a la necesidad de asistencia de alguien que se está ahogando y clama socorro desesperadamente. Esta necesidad destruye todo deseo que no sea Dios".



Maestro del amor

Hz Rumi (ra) dice: observen como la lana en manos de una tejedora inteligente se transforma en una alfombra hermosa;
Observen cómo la tierra en manos de campesino da exquisitos frutos y alimento para la gente.
Como una persona a través del intelecto crea, escribe y da forma a conocimientos y descubrimientos
Un arquitecto puede transformar materiales en un palacio hermoso.
Un músico acomodaría sonidos para crear una bella sinfonía.
¿Acaso debería sorprendernos lo que podría resultar de un ser humano que está en manos de un maestro del amor?



Es lo mismo


Desde que he oído la palabra Amor
he pasado mi vida, mi corazón,
y mis ojos en ese camino.
Acostumbraba a pensar que el Amor
y el Amado eran diferentes.



Pabellón Rojo

En el Paraíso vi un pabellón hecho de rojo rubí.(Cuenta el Profeta swas)
‘Mi Señor, dije: ¿A qué Profeta le pertenece ese pabellón?’
y Él dijo: ‘Ese pabellón no le pertenece a ningún Profeta.
Si un miembro de tu Comunidad toma a un ciego del brazo y lo guía unos pocos pasos,
Yo le daré ese pabellón’ ”.

 

La Abeja

"Según las leyes de la aerodinámica la abeja no debería volar, pero como ella no sabe de leyes y ciencia, y no le importa si es posible o imposible; se lanza a volar... y además fabrica miel."

Y tu Señor le inspiró a la abeja : Toma en las montañas morada y en los árboles y en los que construyen. Luego, come de todo tipo de frutos y ve por los senderos de tu Señor dócilmente . De sus vientres sale un jarabe de color diverso que contiene una cura para los hombres.
Es cierto que en eso hay un signo para gente que reflexiona " (Corán 16:68-69)



Naturalmente

Una piedra no puede sino caer. La fuerza de la gravedad es una expresión de la Voluntad Divina en el plano físico, que la piedra obedece de forma absoluta, de modo que en este sentido es “musulmana”, es decir sometida a Su Voluntad.

La Voluntad del Creador es la que se expresa en lo que el pensamiento occidental llama “leyes de la naturaleza”, y todo el universo es sometido a Su Voluntad, excepto el ser humano, el cual, a causa del libre albedrío que ha recibido en depósito, puede negarse a someterse a Su Voluntad.

Un árbol crece y no puede sino crecer.
El fuego arde sin poder evitarlo.
Un peral siempre tiene que dar peras.
Un tigre siempre tiene que ser un tigre y un águila un águila.
El perro dirá siempre guau y el gato miau.
Sólo el ser humano puede ser feroz como un tigre, majestuoso como un águila o un león, arrastrarse como un gusano, o decir una cosa y sentir otra.

Sólo el ser humano puede dejar de ser sometido a Su Voluntad.
Quien es musulmán entonces?
Aquel que acepta su completa sumisión a la Voluntad Divina, que se manifiesta tan claramente como las “Leyes de la Naturaleza.”