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Esto
es Ramadan
Mis Queridos Compañeros en el Camino a la Verdad:
As salamun alaykum wa rahmatullah wa barakatuhu.
Si nos preguntaran o mejor aún si nos preguntáramos nosotros
mismos ¿Por qué ayunamos durante el mes de Ramadán?
Creo que la respuesta mas simple y sincera sería porque Allah nos
ha pedido que ayunemos. Hay mil cosas que Allah nos ha pedido hacer y
mil cosas que nos ha pedido no hacer. Sin embargo de todas las cosas que
sabemos que debemos hacer, el ayuno es lo más difícil. No
nos cuesta mucho esfuerzo ser justos, veraces, gentiles, generosos, incluso
hacer las oraciones obligatorias correctamente y a tiempo, o pagar el
zekat. Muchos Musulmanes al parecer obedecen la orden de ayunar durante
Ramadán. ¿Por qué?
¿Es porque está claramente dicho en Su Libro que es obligatorio
para nosotros, como también fuera ordenado a todos los hombres
antes de nosotros? ¿ Es por que Él dice: "Ayunen por
Mí y Yo soy quien les dará la recompensa?" ¿Es
por que nuestro Maestro, el Amado de Allah (saws) dijo: "El ayuno
es la luz que ilumina el corazón" y "El que ayuna asume
la verdad de su humanidad."? ¿O porque él (saws) ayunaba
aún mas que el mes de Ramadán? ¿ O ayunamos por que
nos damos cuenta que es una forma de devoción increíble
y completa, y un intenso ejercicio para avanzar espiritualmente si es
realizada conscientemente, no en forma automática y sin darnos
cuenta con solo hambre como resultado?
Ayunar no es solo dominar nuestro apetito por la comida y el sexo, sino
que es controlar todas las partes del cuerpo. El ayuno de la lengua es
proteger nuestra lengua de decir mentiras, habladurías, decir cosas
que puedan herir los sentimientos de otros, o solo hacer ruidos sin sentido,
lo que a menudo es nuestro hablar. El ayuno de los ojos es evitar mirar
sin realmente ver, tratar de estar atentos para observar la verdadera
realidad. El ayuno de los oídos es censurar lo falso y escuchar
solo la verdad. El ayuno del ego es arrojar la máscara de hipocresía,
dominar el orgullo y la arrogancia y resistirse a las terribles demandas
de lujuria, lujo y glotonería.
Luego está el ayuno interno de la mente y del corazón. Si
solo pudiésemos dirigir la mente fuera de su hábito de buscar
causas y efectos para entender la existencia. Si solo pudiésemos
convencer a la mente que tenga Fe que todo y cada cosa fue creada de la
nada con solo la orden del Creador que dijo: Kun, "Sé"
y causó que todo fuese. Si solo pudiésemos elevar el corazón,
del cual Allah hace Su hogar, lejos del apego al amor de esta vida en
esta tierra, y elevarlo para protegerlo, para salvarlo de los ataques
de las fuerzas tiranas de nuestra ilimitada ambición, deseos de
la carne y la frívola diversión mundana.
Si solo pudiésemos experimentar esto a través del ayuno,
podremos transformar en nosotros aquello que es básico y burdo
en materia fina y traer a nuestra conciencia los divinos atributos que
Allah le enseñó a nuestro padre Adán (as). Cuando
Allah dice que, "El ama el aliento de Su servidor cuando ayuna,"
es porque el que verdaderamente ayuna exhala rahmat, compasión,
en cada aliento. Y quizás el aspecto mas importante del ayuno es
el servicio a los que están necesitados, sentirlos, compartir su
dolor y alimentar a aquellos que no están hambrientos por su propia
voluntad. Estos potenciales beneficios del ayuno a pesar de ser mas numerosos
aún se parecen a los beneficios de cualquiera dieta. ¿Es
por esto que ayunamos? No lo creo. A muchos les dicen sus doctores que
deben hacer dieta o que deben dejar de fumar por que ponen en peligro
sus vidas, pero no lo hacen. Probablemente no ayunaríamos por temer
por nuestras vidas o por temor al castigo en el mas allá.
Entonces quizás la respuesta de por que ayunamos: por amor. No
haríamos necesariamente por temor lo que un tirano nos ordenase,
pero haríamos cualquier cosa si quien nos pide es alguien que realmente
amamos. El amor necesita desinterés, sacrificio, consideración,
obediencia a los deseos del amado y preferencia del amado por sobre nosotros
mismos. Todas estas son también condiciones para el ayuno. El amor
es el núcleo de la fe y del concepto de Dios. Allah ha creado a
la Creación por amor. Uno de los noventa y nueve Hermosos Nombres
de Allah es al-Wadud, El Amante, cuyo amor es ilimitado, sin fin, sin
pedir nada a cambio ni condicionado a nada. Y El dice en el Corán:
"El los ama y entonces ellos Lo aman a El", indicándonos
que Su amor es la fuente de todo amor y que nosotros no podemos amarlo
a El al menos que El nos ame.
Realmente Allah cuida a toda Su creación. Su cuidado por las necesidades
de una diminuta hormiga sobre una roca obscura en una noche obscura no
es menos que el cuidado por uno de Sus santos a punto de ser crucificado
por Sus enemigos. Pero su amor es único y debe ser ganado. Cuando
el Señor mira a Sus siervos para escoger a quien amar, El primero
mira a nuestro sifat, nuestros atributos: nuestra apariencia, carácter,
comportamiento, inteligencia, sensibilidad y nuestra fe. Si a El le gusta
lo que ve, nos daremos cuenta, pues cuando nos aprecia El a nosotros los
demás también nos apreciarán. Luego tomará
en cuentas nuestra Fiil, nuestras acciones, buenas obras, errores, sinceridad
y el propósito de nuestras acciones, como también nuestras
reacciones a las acciones de los otros. Si El aprueba todas nuestras acciones
nos daremos cuenta; el signo de Su complacencia será que los necesitados
se beneficiarán de nuestras buenas acciones; nuestros esfuerzos
tendrán fácilmente éxito; seremos humildes, no nos
atribuiremos este éxito al propio esfuerzo, sino que seremos agradecidos
con nuestro Señor en cuyas manos hemos dejado nuestros asuntos
luego de haber hecho lo mejor.
Luego el Señor mirará nuestra esencia, nuestra Dzat, nuestra
integridad, como a un todo, y aún mas profundo mirará nuestros
secretos, nuestra esencia, nuestra alma. ¿Está nuestra alma
libre o está prisionera de nuestro Nafsi Ammara, nuestro bajo ego
dominador? ¿Están aún en nosotros Sus Hermosos Nombres
que El le enseñó a nuestro padre Adán (as)? Si El
se complace con lo que ve en nosotros, nos amará; y por cierto
que nos daremos cuenta cuando nos ame, pues es solo en ese momento que
nosotros verdaderamente podremos ser capaces de amarlo, ¡comenzar
a amarlo!
Cuando un amado servidor de Allah comienza a amar a su Señor, primero
el se da cuenta y pone atención a las cosas que lo rodean, viéndolo
todo como la creación de Allah, Su manifestación. Comenzará
la batalla con su Nafsi Ammara para lograr el estado de Nafsi Lawwamah,
el ser que se reprocha a si mismo; Allah lo puede ayudar entonces a través
de su batalla y llevarlo al estado de Nafsi Mulhimah, el ser inspirado.
Cuando es capaz de ver la maravilla de la creación, está
maravillado; en comparación con la magnitud de la creación
de Allah, el se da cuenta de su pequeñez. En esta etapa de amar
los atributos de Allah, el servidor se somete; se convierte en un verdadero
Musulmán y está contento. Ha logrado el nivel de Nafsi Mutmainna,
"un estado de completa aceptación y satisfacción con
el propio estado." El cuarto paso en el desarrollo de un hombre,
después del estado de egoísmo animal, es la etapa de verse
a si mismo en ese estado animal. Cuando sea receptivo a las palabras de
Allah y entre en Su religión existe un serio peligro en este sentimiento
de amor despertado por la belleza y las maravillas de la creación
de Allah. El peligro está en pensar que la creación existe
por si misma y que es Dios. ¿No han sido las estrellas, la luna
y el sol tomados por dioses, no ha sido el hombre diosificado por la divina
sabiduría que posee? Por cierto que Allah es invisible e inconcebible
y solo puede ser conocido a través de Sus atributos o Sus acciones;
lo que es visible no es El sino que viene de El.
Cuando el amante servidor se da cuenta que ni una hoja se mueve si no
es por la voluntad de Allah y observa todas las acciones de Allah en él
y alrededor de él, desde el aire que respira hasta el movimiento
de las galaxias; entonces el verdaderamente confía en su Señor,
deja los asuntos en las manos de su Señor y está contento
con El y Allah está complacido con el. Luego están los pasos
quinto y sexto en el desarrollo de un hombre, donde el servidor está
complacido con su Señor, el nivel de Nafsi Radhiyah, y cuando el
Señor está complacido con Su servidor, el nivel de Nafsi
Mardhiyya.
La cumbre del amor de Allah, es el amor de Dzatullah: la esencia de Allah
El Altísimo, cuando por gracia de Allah a uno le es dado la visión
desde el corazón, donde uno ve que nada existe sino Allah. El ojo
del corazón solo ve un Ojo en el espejo, mirando al ojo que lo
está mirando de vuelta. Esa es la meta; que el alma retorne a su
hogar y que el amante se vuelva nada. El amante se vuelve el Amado o mejor
aún el se da cuenta que en realidad el nunca existió, que
ni el amante ni el Amado existieron, que solo existe el Amor.
Allah Sabe Mejor
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